
Llamativo incidente en una obra de reparación en el centro villense
Un trabajador municipal fue visto dentro de un pozo lleno de agua mientras reparaba un caño en San Martín y Córdoba. La antigüedad de las cañerías y fallas en las válvulas dificultaron la tarea.
Vecinos que circulaban por San Martín y Córdoba observaron el miércoles pasado a un operario municipal trabajando sumergido en un profundo pozo lleno de agua. El hombre realizaba tareas de reparación en la red de agua potable sin utilizar protección visible, lo que generó inquietud entre los transeúntes e informaron rápidamente a Multimedio Sur.
El incidente ocurrió mientras se intentaba reparar la rotura de un caño en la zona. Luis Zabala, director municipal de Aguas y Cloacas, explicó que la situación fue consecuencia de problemas en las válvulas de la red de agua. "Lamentablemente, la cañería del casco céntrico tiene una antigüedad de 50 años, y muchas válvulas, como en esa zona de calle Córdoba, ya no cierran correctamente", explicó.
Según detalló Zabala, durante el trabajo se produjo la ruptura de una junta y la bomba de achique dejó de funcionar, lo que agravó el problema. "Al romperse la junta y dejar de funcionar la bomba, el caudal de agua aumentó considerablemente, lo que llevó a la situación en la que se vio al empleado sumergido", dijo.
Voluntad del trabajador
El trabajador continuó con la reparación a pesar de las condiciones adversas, decisión que Zabala calificó como un esfuerzo por agilizar la tarea. "No es una práctica habitual trabajar de esta forma, pero valoro mucho la voluntad del empleado, que no salió del pozo y quiso terminar el trabajo antes de que llegara el camión con la solución", comentó. Sin embargo, aclaró que el procedimiento correcto habría sido esperar al equipo adecuado.
La falta de protección del operario, visible en las imágenes captadas por los vecinos, también generó preocupación. En ese sentido el funcionario explicó que el municipio dispone de equipamiento, pero que en situaciones con tanto volumen de agua, estos resultan insuficientes. "Tenemos botas y trajes de agua, pero en este tipo de situaciones los equipos que tenemos ya no son efectivos", aclaró.
Sigue el recambio
Según Zabala, ya reemplazaron entre 50 y 60 válvulas en la red principal, pero queda un largo camino por recorrer. "Nos quedan por cambiar más de 3000 válvulas, lo cual es imposible por los costos que implican. Lo estamos haciendo de manera gradual", explicó.
Cabe destacar que, tras el llamativo incidente, el servicio de agua fue restablecido rápidamente. Sin embargo, esto dejo en evidencia la complejidad de trabajar con una infraestructura envejecida y la importancia de contar con equipos y recursos adecuados para evitar situaciones similares en el futuro.